Alemania, Francia, Reino Unido e Italia anunciaron su compromiso para reabrir el Estrecho de Ormuz mediante operaciones de desminado tras un acuerdo de paz propuesto entre Estados Unidos e Irán, según declaración conjunta de los cuatro países. La Guardia Revolucionaria iraní había desplegado minas en el estrecho a principios de abril, convirtiendo la zona en un peligro para la navegación comercial, aunque expertos señalan que la amenaza por sí sola ha sido suficiente para disuadir el paso de embarcaciones.