Jonathan David Muir Burgos, de 16 años, permanece detenido en la prisión de máxima seguridad de Canaleta en Cuba acusado de sabotaje tras participar en manifestaciones contra apagones eléctricos que duraron 26 días en el municipio de Morón el pasado 13 de marzo. El adolescente, hijo de pastores evangélicos que han denunciado persecución religiosa por parte del Estado cubano, enfrenta penas que van desde 7 hasta 30 años de prisión, cadena perpetua o incluso pena de muerte, según el Código Penal cubano, mientras su salud se deteriora en prisión.