El sector de la aviación europea atraviesa su crisis más grave desde 2020, según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), después de que los conflictos en Oriente Medio dispararan los precios del combustible de aviación a máximos de varios años, obligando a las principales aerolíneas a reestructurar sus operaciones, aumentar tarifas y suspender rutas estratégicas.