

El continente africano ha logrado avances significativos en la lucha contra las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), con 19 países que han eliminado al menos una de estas enfermedades, según revela un reciente estudio científico. Sin embargo, 44 de las 52 naciones monitoreadas aún requieren quimioterapia preventiva para múltiples ETD, evidenciando los desafíos persistentes en la región.
La batalla contra las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD) en África ha mostrado progresos notables en las últimas décadas, aunque el continente sigue enfrentando importantes retos para alcanzar los objetivos de eliminación establecidos para 2030, según indica un estudio publicado en el Portal Nacional de Información Biotecnológica.
Desde el lanzamiento del Proyecto Especial Ampliado para la Eliminación de Enfermedades Tropicales Desatendidas (ESPEN) en 2016, más de 500 millones de personas han recibido tratamiento para ETD como la oncocercosis, filariasis linfática, esquistosomiasis y helmintiasis transmitidas por el suelo, según los datos analizados por los investigadores.
"Diecinueve países en la región africana de la OMS han eliminado exitosamente al menos una ETD", señala el informe. Entre los países que han logrado verificar o validar la eliminación de alguna de estas enfermedades en los últimos cinco años se encuentran Benín, Gambia, Ghana, Malawi, Mali y Togo para el tracoma; Togo y Malawi para la filariasis linfática; y Níger para la oncocercosis.
A pesar de estos avances, el estudio revela que 44 de los 52 países monitoreados por ESPEN (85%) todavía requieren quimioterapia preventiva para dos o más ETD. En 2022, aunque 81 millones de personas recibieron tratamiento para la esquistosomiasis en la región africana, la cobertura de tratamiento para adultos sigue siendo baja, apenas un 15,2%, debido principalmente a la disponibilidad limitada de praziquantel para este grupo etario.
El documento analiza las lecciones aprendidas de programas regionales exitosos como el Programa Africano para el Control de la Oncocercosis (APOC), el Programa de Control de la Oncocercosis en África Occidental (OCP) y el Programa de Erradicación del Gusano de Guinea, destacando factores clave para el éxito en la eliminación de estas enfermedades.
Entre los elementos fundamentales identificados se encuentran el liderazgo político fuerte, la propiedad nacional de los programas, la financiación sostenible y los sistemas eficientes de administración masiva de medicamentos. El estudio destaca cómo el compromiso de líderes prominentes, como el fallecido presidente estadounidense Jimmy Carter, fue crucial para impulsar la erradicación del gusano de Guinea, enfermedad que actualmente está al borde de la erradicación global con solo seis países pendientes de certificación: Angola, Chad, Etiopía, Mali, Sudán del Sur y Sudán.
"La eliminación de enfermedades tropicales desatendidas requerirá un compromiso a largo plazo de los socios financieros nacionales y globales", advierte el informe, señalando que la financiación debe abordar las brechas sistémicas y asignarse como parte de los programas gubernamentales de enfermedades transmisibles.
El estudio también identifica desafíos críticos que enfrenta ESPEN, incluyendo la insuficiencia de fondos para los programas, la débil coordinación entre socios liderada por los países, el compromiso intersectorial inadecuado para abordar los determinantes clave de las ETD y los desafíos del sistema de salud, como la capacidad insuficiente de vigilancia de enfermedades y la escasez de trabajadores sanitarios.
Los investigadores subrayan la importancia de aprender de experiencias exitosas como el programa chino de eliminación de la esquistosomiasis, que refuerza que el compromiso fiscal doméstico y la integración con vehículos de financiación importantes son esenciales para prevenir el resurgimiento después de que finalice el apoyo externo.
El documento concluye que las lecciones aprendidas y las recomendaciones realizadas son beneficiosas para los socios y países en el logro de los objetivos de eliminación de ETD para 2030 en la región africana y más allá, proporcionando vías para expandir la estructura, dirección y alcance de la implementación del programa para un mayor impacto.