El continente africano se encuentra en una situación crítica debido a múltiples brotes epidémicos, incluidos el virus de Marburgo en Etiopía y la peor ola de cólera en 25 años, mientras enfrenta una drástica reducción de la ayuda sanitaria internacional que podría provocar millones de muertes adicionales hasta 2030, según advierten la OMS y diversas organizaciones internacionales.