Entre septiembre y diciembre de 2024, al menos 83 migrantes de siete países desaparecieron en la costa de Chiapas, en la frontera de México con Guatemala, tras abordar lanchas con destino a Oaxaca. Durante 16 meses, ninguna autoridad mexicana realizó búsquedas ni contabilizó a las víctimas, según reveló El País. Las evidencias apuntan a una red de trata de personas, y hasta ahora se ha identificado un único superviviente.