El Museo de Historia Natural de Stuttgart en Alemania devolverá a Brasil el cráneo fosilizado de Irritator challengeri, un dinosaurio de 113 millones de años adquirido en 1991, tras años de campaña internacional que cuestionó la legalidad de su posesión. La decisión, anunciada mediante declaración conjunta entre ambos gobiernos este mes, responde a una ley brasileña de 1942 que establece que los fósiles encontrados en el país pertenecen al Estado, y desde 1990 solo pueden exportarse con permiso y asociación con instituciones científicas brasileñas.