

La Oficina Federal de Estadística de Alemania confirmó que la inflación del país aumentó al 2.1% en enero de 2026, impulsada principalmente por incrementos en precios de alimentos y servicios, mientras que los costos energéticos continuaron descendiendo.
La inflación en Alemania mostró un ligero incremento al 2.1% en enero de 2026, según datos oficiales de la Oficina Federal de Estadística (Destatis), superando marginalmente el objetivo del 2% establecido por el Banco Central Europeo. Este aumento se caracterizó por variaciones significativas en diferentes sectores económicos.
Los precios de los consumidores aumentaron solo un 0.1% respecto a diciembre de 2025, un incremento moderado que se vio parcialmente compensado por la reducción en los costos energéticos. En el sector energético, los precios descendieron un 1.7% interanual, con reducciones específicas en electricidad doméstica (3.2%) y gas natural (2.5%), favorecidos por menores tarifas de red y la eliminación de gravámenes sobre almacenamiento de gas.
El sector alimenticio mostró una dinámica inflacionaria más pronunciada, con un incremento del 2.1% comparado con 2024 y un salto desde el 0.8% de diciembre. Productos como dulces, chocolate, frutas y carnes experimentaron aumentos significativos, mientras que alimentos como mantequilla, aceites y papas se abarataron en comparación con el año anterior.
Ruth Brand, presidenta de Destatis, señaló: "Los aumentos de precios al consumidor se intensificaron al inicio del año, particularmente en alimentos, que se incrementaron más abruptamente que en los meses precedentes".
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se mantuvo elevada en un 2.5%, evidenciando presiones persistentes en otros sectores. Los servicios aumentaron un 3.2% interanual, impulsados por mayores costos en instalaciones sociales, transporte y alquileres.
Según datos de Trading Economics, los servicios de instituciones sociales experimentaron un incremento particularmente pronunciado del 7.1%, mientras que el transporte de pasajeros aumentó un 6.2%, en parte debido al incremento del precio del Deutschlandticket de 58 a 63 euros.
Este panorama inflacionario sugiere que, a pesar de la moderación en algunos sectores, Alemania continúa enfrentando desafíos en el control de los precios, con implicaciones potenciales para el consumo y las políticas monetarias del Banco Central Europeo.