Un alto el fuego de 10 días entre Israel y Hezbolá entró en vigor a medianoche del 17 de abril de 2026, poniendo pausa a seis semanas de conflicto devastador que dejó más de 2.100 muertos y un millón de desplazados en Líbano, según autoridades sanitarias libanesas. Anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump, el acuerdo no especifica la retirada de tropas israelíes del sur libanés ni aborda el desarme de Hezbolá, dejando abiertos obstáculos fundamentales para una paz duradera.