Los principales países de América Latina han adoptado estrategias radicalmente diferentes para enfrentar el impacto de la guerra en Irán, que ha elevado el precio del barril de petróleo a 105 dólares y amenaza con provocar una recesión mundial si alcanza los 110 dólares, según el Fondo Monetario Internacional. Mientras Brasil destina 1.900 millones de dólares en subsidios y México sacrifica 287 millones semanales en recaudación fiscal, Chile traslada el costo completo a los ciudadanos en medio de un ajuste fiscal radical, según reporta El País.