El otorgamiento de residencias permanentes a ciudadanos cubanos en Estados Unidos se desplomó de más de 10.000 aprobaciones mensuales en octubre de 2024 a apenas unas decenas a finales de ese año, una caída del 99,8%, mientras las detenciones por parte del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) se dispararon de menos de 200 a más de 1.000 mensuales en el mismo período, un aumento del 463%, según un análisis del Instituto Cato publicado en abril de 2026.