

La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó el jueves 9 de abril una reforma integral de las leyes mineras del país que permite mayor inversión privada en sus vastas reservas minerales, según informaron medios internacionales. La legislación, aprobada por unanimidad en segunda lectura, forma parte de una serie de reformas destinadas a desmantelar el modelo socialista del depuesto líder Nicolás Maduro, quien fue capturado por fuerzas estadounidenses durante un bombardeo en Caracas el 3 de enero de 2026.
La nueva ley minera venezolana busca expandir el papel de empresas privadas y extranjeras en la extracción de minerales estratégicos del país, incluyendo oro, tierras raras, bauxita, hierro, carbón, cobre, níquel y coltán, según reportó la agencia Anadolu. El proyecto de ley ahora se dirige al escritorio de la presidenta interina Delcy Rodriguez para su firma final, según la misma fuente.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta interina, calificó la legislación como "un vehículo para la construcción de la prosperidad futura" y un "instrumento que protege" a los trabajadores mineros en todo el país, según Le Monde. La aprobación se produjo después de que el Secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, presionara por una liberalización de las leyes mineras de Venezuela durante una visita al país a principios de marzo, según la misma fuente.
Venezuela posee importantes reservas de oro y diamantes, así como bauxita, coltán y otros minerales críticos utilizados en los sectores tecnológico y de energía verde, según Le Monde. La actividad minera se concentra en un área conocida como el Arco Minero del Orinoco, donde operan grupos armados, según la misma fuente.
Los legisladores han descrito la reforma como un paso necesario para integrar la enorme riqueza mineral del país en la economía global, lo que se espera diversifique las fuentes de ingresos de Venezuela y reduzca su dependencia tradicional del petróleo crudo, según Anadolu.
La reforma minera se produce semanas después de que la Asamblea Nacional aprobara por unanimidad a finales de enero una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, una legislación paralela destinada a facilitar las restricciones operativas y la cooperación corporativa extranjera en la industria petrolera de Venezuela, según Anadolu. Esta reforma del sector petrolero disminuye el control estatal sobre las vastas reservas de crudo del país, según Le Monde.
El extenso proyecto de ley ahora será sometido a revisión por el tribunal superior del país para determinar si es constitucional, según Le Monde.
La aprobación se produjo un día después de que la presidenta interina pidiera a los trabajadores del sector público y privado, cuyos salarios durante mucho tiempo no les han permitido costear necesidades básicas, paciencia mientras su gobierno trabaja para mejorar la economía del país, según Le Monde. Rodriguez les prometió un aumento salarial el 1 de mayo pero no reveló la cantidad, según la misma fuente. El jueves, mientras los trabajadores protestaban por mejores salarios en la capital, Caracas, Delcy Rodriguez llegó a Granada en su primer viaje internacional oficial como presidenta interina, según Le Monde.
Hace dos décadas, muchas empresas extranjeras en los sectores minero y petrolero vieron sus activos confiscados por el gobierno venezolano, según Le Monde. Sin embargo, a medida que los ingresos petroleros cruciales se desplomaron, el gobierno de Maduro en 2016 designó más del 10% del territorio de Venezuela como una zona de desarrollo minero que se extiende por el área central del país, según la misma fuente.
Desde entonces, las operaciones mineras de oro, diamantes, cobre y otros minerales se han multiplicado, según Le Monde. Muchos de estos sitios son minas informales sin licencia que operan bajo condiciones brutales y la presencia de grupos criminales, según la misma fuente. Los homicidios, la trata de personas, el contrabando de combustible y otros delitos son comunes en las áreas mineras, pero los venezolanos comunes continúan acudiendo allí con la esperanza de enriquecerse rápidamente y escapar de la pobreza, según Le Monde.
Delcy Rodriguez, hermana del presidente de la Asamblea Nacional, ha estado bajo intensa presión desde la destitución de Maduro para abrir los sectores petrolero y minero a los inversores estadounidenses, según Le Monde. La captura de Maduro por fuerzas estadounidenses durante un bombardeo el 3 de enero marcó un punto de inflexión en la política venezolana, según la misma fuente.
La reforma representa un cambio económico significativo bajo el gobierno de la presidenta interina Delcy Rodriguez, alejándose del modelo socialista que caracterizó la era de Maduro hacia una mayor apertura al capital extranjero y la inversión privada en sectores estratégicos de la economía venezolana.