Rex Heuermann, conocido como el asesino en serie de Gilgo Beach, fue sentenciado el miércoles a tres cadenas perpetuas por asesinato en primer grado más 25 años a cadena perpetua por cuatro cargos de asesinato en segundo grado, todas consecutivas, según informó la BBC. El arquitecto de 62 años admitió en abril haber estrangulado y atado a ocho mujeres entre 1993 y 2010, cuyos restos fueron esparcidos en playas remotas de Long Island, Nueva York. La sentencia se dictó tras declaraciones de familiares de las víctimas que describieron la "devastación de por vida" causada por los crímenes.