Al menos 269 personas murieron el 16 de marzo de 2026 cuando aviones pakistaníes bombardearon el Hospital de Rehabilitación de Drogas Omid en Kabul, según confirmó un informe de Naciones Unidas publicado el martes. El ataque, el más mortífero en la historia reciente de Afganistán, destruyó un centro que trataba a adictos a drogas sintéticas, dejando cuerpos tan carbonizados que muchas familias no pudieron identificar a sus seres queridos. Pakistán niega haber atacado un objetivo civil y afirma que bombardeó infraestructura militar y terrorista, mientras organizaciones de derechos humanos piden investigar el hecho como posible crimen de guerra.