Un bombardeo de Estados Unidos contra una base militar iraquí en Hannabiya dejó siete soldados muertos y 23 heridos el miércoles, en el peor ataque contra las fuerzas armadas de Irak desde el inicio de la guerra entre Washington e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero. El Ministerio de Defensa iraquí acusó abiertamente a Estados Unidos del ataque y llamó a consultas al encargado de negocios estadounidense, mientras Washington negó haber atacado una clínica militar pero no logró mitigar el creciente malestar entre soldados y población civil.