Rusia enfrenta crecientes problemas de suministro de combustible tras ataques con drones ucranianos contra refinerías de petróleo que han provocado interrupciones en más de 10 regiones del país, según fuentes públicas consultadas por DW. La situación es particularmente crítica en Crimea ocupada, donde se han impuesto cupones de racionamiento para gasolina premium, mientras expertos advierten que la crisis podría extenderse a todo el territorio ruso para finales de julio o principios de agosto si los ataques continúan.