La Audiencia Nacional de España condenó a 11 integrantes de la banda juvenil Dominican Don't Play (DDP) por pertenencia a organización criminal, en el primer juicio contra una banda juvenil celebrado en este tribunal. Los condenados pertenecen a la agrupación de Seseña, Toledo, involucrada en múltiples episodios violentos en Madrid, aunque uno de los acusados fue absuelto de homicidio por falta de pruebas suficientes.