Tres mujeres australianas fueron arrestadas esta semana tras regresar desde campos de detención en Siria donde permanecieron desde la caída del Estado Islámico en 2019, según informó la Policía Federal Australiana. Dos de ellas, de 53 y 31 años, enfrentan cargos de crímenes contra la humanidad por presunta esclavitud, mientras que una tercera, de 32 años, fue acusada de unirse a la organización terrorista. El retorno del grupo, que incluye nueve niños, ha desatado un intenso debate nacional en un país traumatizado por el ataque terrorista de Bondi Beach en diciembre de 2025 que dejó 15 muertos.