Salud

Australia busca convertirse en el primer país del mundo en eliminar el cáncer de cuello uterino

Australia está en camino de eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública para 2035, convirtiéndose potencialmente en la primera nación del mundo en erradicar cualquier forma de cáncer, según un informe de evaluación publicado en 2026. El país ha reducido a la mitad tanto la incidencia como la mortalidad de esta enfermedad desde 1982 gracias a un programa nacional de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) iniciado en 2007 y un sistema de detección de alta calidad, aunque persisten desigualdades significativas entre mujeres indígenas y no indígenas.

SALUD1 MAY 2026

Australia registró en 2021, por primera vez en su historia, cero casos diagnosticados de cáncer de cuello uterino en mujeres menores de 25 años, según datos oficiales. Este hito marca un avance significativo en la carrera del país por convertirse en la primera nación del mundo en eliminar cualquier tipo de cáncer.

La profesora Karen Canfell, epidemióloga de la Universidad de Sídney y líder mundial en control del cáncer cervical, explicó a la BBC que "las innovaciones de salud pública en Australia proporcionaron un ejemplo general para que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo siguiera". La OMS ha establecido como objetivo global la eliminación del cáncer de cuello uterino, definida como menos de cuatro casos por cada 100.000 mujeres.

Australia actualmente registra aproximadamente 6,3 nuevos casos por cada 100.000 mujeres, según los datos más recientes. Desde 1982, cuando comenzaron los registros, las tasas de incidencia y mortalidad del cáncer cervical en Australia se han reducido a la mitad, según la BBC.

La estrategia australiana de dos frentes

El éxito de Australia se basa en dos pilares fundamentales: vacunación masiva y detección temprana. En 2006, científicos australianos de la Universidad de Queensland desarrollaron Gardasil, una vacuna pionera que previene el VPH, virus responsable del cáncer de cuello uterino. Un año después, en 2007, Australia se convirtió en el primer país del mundo en implementar un programa nacional de vacunación contra el VPH, según la BBC.

El programa de vacunación, que inicialmente se dirigía solo a niñas, se expandió en 2013 para incluir a niños varones, quienes pueden ser portadores del virus. La vacunación de niñas menores de 15 años se mantiene ligeramente por encima del 80 por ciento, según datos citados por la BBC.

En 2017, Australia fue uno de los primeros países en transitar de la prueba de Papanicolaou a una detección basada en VPH más sensible, que solo requiere realizarse cada cinco años. El país también fue pionero en ofrecer a las mujeres la opción de recolectar muestras ellas mismas, una medida que el gobierno australiano describió como "revolucionaria", particularmente para quienes tienen aprensión sobre los exámenes pélvicos o enfrentan barreras de tiempo y acceso a la atención médica, según la BBC.

Actualmente, el 85 por ciento de las mujeres en el grupo de edad más crítico han sido examinadas para detectar cáncer cervical, según la BBC.

La brecha con las mujeres indígenas

A pesar del progreso nacional, persisten disparidades significativas. Las tasas de cáncer de cuello uterino son aproximadamente el doble entre las mujeres aborígenes y de las Islas del Estrecho de Torres en comparación con la tasa nacional: 11,7 casos por cada 100.000 mujeres frente a 6,3 casos por cada 100.000 mujeres, según el South Sydney Herald.

Las mujeres indígenas también tienen más de tres veces más probabilidades de morir por la enfermedad que las mujeres no indígenas, según la BBC. "A menudo se detectan en una etapa más avanzada del cáncer que las mujeres no indígenas", explicó la doctora Natalie Strobel, epidemióloga especializada en prevención de enfermedades en comunidades indígenas, según la BBC.

La investigación indica que, en la trayectoria actual, el cáncer cervical será eliminado para las mujeres aborígenes y de las Islas del Estrecho de Torres 12 años después del objetivo nacional de 2035, según la BBC.

La profesora asociada Megan Smith, de la Colaboración para la Eliminación del Cáncer de la Universidad de Sídney, explicó al South Sydney Herald que "la vacunación absolutamente funciona, pero simplemente no cambia las cosas rápidamente". Smith enfatizó que la disparidad proviene de décadas de mujeres aborígenes, especialmente aquellas en áreas remotas, que no han tenido el mismo acceso a los servicios de salud.

"Si pudieras asegurarte de que cada mujer aborigen y de las Islas del Estrecho de Torres fuera examinada al menos una vez, esa sería la única cosa más poderosa que podrías hacer para adelantar el momento de la eliminación del cáncer cervical", dijo Smith al South Sydney Herald.

La detección mediante autorrecolección ha sido particularmente bien recibida en comunidades indígenas. En la región remota de Kimberley, en Australia Occidental, las mujeres tienen acceso a autorrecolección, pruebas inmediatas de VPH y seguimiento especializado el mismo día a través de programas comunitarios culturalmente respetuosos, guiados por liderazgo aborigen, según el South Sydney Herald.

"Esto no se trata de inventar nuevas soluciones, sino de respaldar lo que las comunidades ya saben que funciona", dijo la profesora Lisa Whop, del Centro Nacional para la Investigación del Bienestar de Aborígenes e Isleños del Estrecho de Torres de la Universidad Nacional Australiana, según el South Sydney Herald. "Un esfuerzo concertado, financiado por el gobierno y liderado por comunidades aborígenes y de las Islas del Estrecho de Torres, ayudará a superar las inequidades de larga data en la detección del cáncer cervical".

Desafíos emergentes

Canfell advirtió que el informe de progreso muestra una ligera disminución en las tasas de vacunación, particularmente entre aborígenes e isleños del Estrecho de Torres, quienes continúan enfrentando mayores barreras de acceso a la atención médica y peores resultados de salud que la población en general, según la BBC.

Strobel y su compañera de investigación Jocelyn Jones también señalaron que la vacilación sobre las vacunas tras la pandemia de COVID-19, el aumento del costo de los servicios médicos y los niños que faltan a la escuela, y por lo tanto pierden la vacuna, son otros factores que podrían obstaculizar que Australia alcance su objetivo, según la BBC.

"No hay mucho esfuerzo concertado para recuperarlos si se lo han perdido... La responsabilidad recae en gran medida en las familias para poner al día a su hijo con esa vacuna", explicó Jones, añadiendo que muchos no se dan cuenta de que es gratuita, según la BBC.

El impacto de una madre

Chrissy Walters, residente de Toowoomba, una pequeña ciudad a dos horas tierra adentro de Brisbane, recibió un diagnóstico de cáncer cervical avanzado a los 39 años, seis meses después de dar a luz a su primera hija tras años de lucha para concebir, según la BBC.

Walters ha pasado más de una década sometiéndose a tratamientos debilitantes e invasivos, pero el cáncer se ha extendido a otras partes de su cuerpo. Sus médicos dicen que su diagnóstico ahora es terminal, según la BBC. "Nunca le desearía esto a mi peor enemigo", dijo Walters a la BBC.

Su hija, ahora de 12 años, ha crecido con la enfermedad omnipresente en su vida. Walters dice que la familia mantenía conversaciones francas sobre la muerte cuando la niña tenía apenas tres años, según la BBC. Pero en 2026, su hija ha alcanzado la edad en que Australia comienza a vacunar a los niños en su intento de eliminar la enfermedad que eventualmente le quitará la vida a su madre.

Walters dijo que lidiar con el cáncer cervical se ha sentido como "un trabajo de tiempo completo", pero uno por el que se paga caro, según la BBC. Hay citas interminables, todo tipo de efectos secundarios por tener el cuerpo "bombardeado como Chernóbil", fatiga por tener que abogar constantemente por una misma y una enorme presión financiera, a pesar de los subsidios del sistema de salud universal de Australia.

Una carrera global

"Hay una especie de carrera de buena fe que está surgiendo entre algunos países sobre quién alcanzará la eliminación primero", dijo Canfell a la BBC.

Suecia y Ruanda han establecido objetivos ambiciosos de eliminar el cáncer cervical para 2027, lanzando por separado programas acelerados de vacunación y detección, aunque ambos países están rezagados respecto a hitos clave, según la BBC. El Reino Unido también tiene el objetivo de erradicar el cáncer cervical para 2040, pero ha enfrentado dificultades similares: tanto la cobertura de vacunación contra el VPH como la detección cervical han disminuido en los últimos años, según la BBC.

Canfell enfatizó que aunque existen excelentes ejemplos de control de enfermedades infecciosas, como la prevención y el manejo del VIH, el enfoque hacia el cáncer cervical ha sido único y un verdadero esfuerzo global, según la BBC.

"Es la primera vez que la OMS, y globalmente, hemos dicho que vamos a eliminar un cáncer", dijo Canfell a la BBC. "Ese es en realidad un concepto nuevo para el cáncer".

Implicaciones económicas y globales

Canfell y su equipo han intentado convencer a los gobiernos de que la eliminación del cáncer cervical es una inversión que vale la pena y que les ahorrará dinero a largo plazo, según la BBC. Más allá de salvar vidas y tener un "impacto social increíble", las mujeres pueden permanecer como parte de la fuerza laboral y se incrementa la productividad económica. Existe evidencia de un "retorno de la inversión", dijo Canfell a la BBC.

Sin embargo, el gasto es también una barrera para que el éxito de Australia se replique en naciones de ingresos bajos y medios, que podrían no tener los recursos o los sistemas de salud para apoyar el impulso hacia la eliminación, dijeron los investigadores a la BBC.

Australia, a través de dinero público y filantropía, ahora está ayudando a sus vecinos, países como Vanuatu y Papúa Nueva Guinea, a perseguir también la eliminación, según la BBC.

No obstante, los recortes globales a la ayuda exterior, que apoya la vacunación contra el VPH en naciones de bajos ingresos, han tenido un impacto significativo. En marzo de 2025, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que terminaría el apoyo a Gavi, una alianza que compra vacunas críticas para países en desarrollo, según la BBC.

"Para decir lo obvio, obviamente tenemos suerte de estar en un país de altos ingresos donde tenemos una forma de atención médica universal y acceso para todos", dijo Canfell a la BBC.

El cáncer de cuello uterino es el cuarto cáncer más común entre las mujeres en todo el mundo, según el South Sydney Herald. Es causado por el virus del papiloma humano (VPH), una enfermedad de transmisión sexual que puede hacer que las células cervicales infectadas se repliquen sin control. El cáncer cervical tiene una tasa de supervivencia del 76,8 por ciento, según el South Sydney Herald. Sin embargo, la profesora Smith enfatizó que la enfermedad debe detectarse temprano: "No te haces la prueba porque tienes cáncer, detectas algo antes de que sea cáncer", dijo al South Sydney Herald.

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