Australia está en camino de eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública para 2035, convirtiéndose potencialmente en la primera nación del mundo en erradicar cualquier forma de cáncer, según un informe de evaluación publicado en 2026. El país ha reducido a la mitad tanto la incidencia como la mortalidad de esta enfermedad desde 1982 gracias a un programa nacional de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) iniciado en 2007 y un sistema de detección de alta calidad, aunque persisten desigualdades significativas entre mujeres indígenas y no indígenas.