Austria declaró persona non grata a tres empleados de la embajada rusa el 4 de mayo de 2026, acusándolos de utilizar un "bosque de antenas" instalado en edificios diplomáticos para interceptar comunicaciones satelitales de organizaciones internacionales con sede en Viena, según confirmó la ministra de Relaciones Exteriores Beate Meinl-Reisinger. Los diplomáticos, que ya abandonaron el país, habrían empleado equipos montados en la embajada rusa y en un complejo residencial diplomático en el distrito de Donaustadt para actividades de espionaje.