

El Banco de México (Banxico) decidió por unanimidad mantener su tasa de interés de referencia en 7% este jueves, interrumpiendo temporalmente el ciclo de recortes iniciado en 2024, debido a presiones inflacionarias derivadas de recientes cambios fiscales y arancelarios implementados por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La Junta de Gobierno del Banco de México optó por hacer una pausa prudencial en su ciclo de flexibilización monetaria, manteniendo la tasa de referencia en 7% tras 12 recortes consecutivos que la habían reducido desde el 11% en junio de 2024.
La decisión, tomada por unanimidad entre los cinco miembros de la Junta, estuvo en línea con las expectativas del mercado, según la encuesta de Bloomberg entre 27 economistas y la Encuesta Citi de Expectativas, que anticipaban este alto en los ajustes.
"La Junta de Gobierno juzgó apropiado en esta ocasión hacer una pausa en el ciclo de disminuciones de la tasa de referencia. Ello, en congruencia con la valoración del actual panorama inflacionario", detalló la entidad en su comunicado oficial.
El principal factor detrás de esta decisión es el comportamiento reciente de la inflación. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se aceleró en la primera quincena de enero a un 3,77% anual, desde 3,66% a finales de diciembre. Más preocupante aún, la inflación subyacente anual se incrementó a 4,47% desde 4,31%, manteniéndose por encima del límite superior del rango de tolerancia del banco central, cuyo objetivo es 3% con un margen de ±1 punto porcentual.
El repunte inflacionario responde principalmente al encarecimiento de productos como cigarrillos, refrescos y bebidas azucaradas, cuyos precios se ajustaron el 1 de enero tras el incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) incluido en la Miscelánea Fiscal 2026.
Adicionalmente, México comenzó a aplicar aranceles de entre 5% y 50% a más de 1.400 fracciones arancelarias de mercancías provenientes de países sin tratados comerciales, particularmente de China. Estos gravámenes afectan productos como vehículos, autopartes, textiles, metales, electrodomésticos y juguetes, entre otros.
"Banco de México evalúa si estos shocks de inflación que vimos en el dato de la primera mitad de enero -tanto por el IEPS como por aranceles-, son transitorios o van a generar efectos de segundo orden", explicó Julio Ruíz, economista en jefe de Citi. El impacto de estos mayores costos se reflejará gradualmente en el indicador conforme importadores y comerciantes actualicen sus inventarios en los próximos meses.
En este contexto, Banxico ajustó al alza sus pronósticos de inflación. La entidad ahora espera que los precios se aceleren a una tasa de 4% en el primer trimestre de 2026, frente a la estimación previa de 3,7%. Asimismo, adelantó el plazo de convergencia de la inflación a la meta al segundo trimestre de 2027, desde el tercer trimestre de 2026 previamente estimado.
Héctor González, director de Innovación en Banco COVALTO, señaló en una nota de análisis que "más que un freno al ciclo de bajas, la decisión se entiende como una pausa técnica. Banxico deja claro que no hay un calendario predefinido y que cada movimiento dependerá de la evolución de los datos, tanto a nivel local como del entorno externo".
Cabe destacar que esta decisión monetaria fue la primera desde mayo de 2025 que fue unánime. El subgobernador Jonathan Heath había votado desde junio de forma disidente en contra de los recortes, al advertir presiones crecientes sobre la inflación, particularmente en el componente subyacente.
El banco central también consideró en su decisión otros factores como el comportamiento del tipo de cambio, la debilidad que ha mostrado la actividad económica y el grado de restricción monetaria implementado. La economía mexicana creció apenas 0,5% el año pasado, afectada por la incertidumbre comercial, los aranceles punitivos de Estados Unidos y la baja inversión.
De cara al futuro, Banxico anticipó que "valorará realizar ajustes adicionales a la tasa de referencia" y que "tomará en cuenta los efectos de todos los determinantes de la inflación". La encuesta de previsiones del banco mostró el miércoles que la mayoría de los 35 encuestados se inclina hacia un recorte de 25 puntos base en mayo, si los impactos inflacionarios resultan ser transitorios.
La autoridad monetaria reiteró su compromiso de que "las acciones que se implementen serán tales que la tasa de referencia sea congruente, en todo momento, con la trayectoria requerida para propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3% en el plazo previsto".
Tras el anuncio de la decisión, el peso mexicano presentó una depreciación de 0,12% frente al dólar, con lo que el tipo de cambio alcanzó los 17,39 pesos por billete verde, según datos de Monex.