El gobierno belga ha iniciado negociaciones exclusivas con la empresa francesa Engie para adquirir la totalidad de sus reactores nucleares en el país, revirtiendo décadas de política de eliminación gradual de la energía atómica. El primer ministro Bart De Wever anunció que el acuerdo incluirá la compra completa de los siete reactores ubicados en las plantas de Doel y Tihange, junto con el personal, subsidiarias, activos y responsabilidades de desmantelamiento, según informaron medios locales este jueves.