La compañía espacial Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, asegura que volará nuevamente antes de finalizar 2026 tras la catastrófica explosión de su cohete New Glenn en mayo, que destruyó la plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral y puso en riesgo el ambicioso programa Artemis de la NASA para retornar humanos a la Luna en 2028, según declaraciones de ejecutivos de la empresa y la agencia espacial estadounidense.