El interés del bono del Tesoro de Estados Unidos a 30 años alcanzó el 5,18%, su nivel más alto desde 2007, impulsado por el temor de los inversores a un enquistamiento de la inflación derivado del alza sostenida de los precios energéticos. La venta masiva de bonos, que se extiende por cuarta jornada consecutiva, arrastra a la deuda soberana global a máximos históricos o de varias décadas, mientras el cierre del estrecho de Ormuz mantiene el petróleo en 110 dólares por barril.