Un brote de ébola causado por la rara especie Bundibugyo ha matado a casi 200 personas en los últimos meses en la provincia de Ituri, en el noreste de República Democrática del Congo, según la Organización Mundial de la Salud. Las autoridades sanitarias enfrentan el desafío de convencer a las comunidades locales de abandonar prácticas funerarias tradicionales que implican contacto con fluidos corporales, principal vía de transmisión del virus que mata aproximadamente a una cuarta parte de los infectados.