Rumen Radev, ganador de las elecciones legislativas del domingo en Bulgaria —las octavas en cinco años—, se convertirá en primer ministro del país más pobre de la Unión Europea tras obtener una mayoría suficiente para formar gobierno en solitario. El excomandante de las Fuerzas Aéreas búlgaras, de 62 años, ha manifestado su oposición a mantener la ayuda militar europea a Ucrania y aboga por restablecer las relaciones con Rusia, una posición que contrasta con la línea de Bruselas, aunque analistas descartan que se convierta en un nuevo Viktor Orbán.