El estrecho de Ormuz, sometido a un doble bloqueo iraní y estadounidense, se ha convertido en escenario de un juego del gato y el ratón donde buques mercantes utilizan tácticas irregulares como identidades falsas, transpondedores apagados y la técnica del spoofing para burlar los controles. Irán anunció el viernes la reapertura total del paso marítimo hasta el fin del alto el fuego vigente hasta el 23 de abril, mientras Estados Unidos mantiene su cerco naval con una docena de buques militares, incluido el portaaviones USS Abraham Lincoln, que ha obligado a 19 embarcaciones a dar media vuelta según el Mando Central de las Fuerzas Armadas estadounidenses.