La disminución de las remesas desde los países del Golfo Pérsico está poniendo en riesgo la estabilidad económica de millones de familias paquistaníes que dependen de estos envíos de dinero como única fuente de ingresos, según revelan informes recientes. Paquistán, uno de los mayores receptores de remesas del mundo con 38.300 millones de dólares en el año fiscal 2025, enfrenta crecientes tensiones regionales, automatización laboral y preferencia por trabajadores locales en el Golfo que amenazan este flujo vital de divisas.