La Cámara de Representantes de Filipinas votó el lunes 11 de mayo por un amplio margen de 255 a 26, con nueve abstenciones, para avanzar con el juicio político contra la vicepresidenta Sara Duterte, hija del expresidente Rodrigo Duterte, según informaron medios internacionales. El caso ahora pasa al Senado, donde un veredicto de culpabilidad la removería del cargo y le prohibiría ocupar puestos electos de por vida, poniendo en riesgo su candidatura presidencial para 2028.