Las Fuerzas Armadas de Canadá incorporaron más de 7.000 nuevos miembros en el último año fiscal, la cifra más alta en tres décadas, según anunció el ejército canadiense a finales de abril de 2026. El aumento revierte una crisis de personal que en 2024 fue descrita como una "espiral de muerte" por el entonces ministro de Defensa Bill Blair, y coincide con el compromiso del primer ministro Mark Carney de alcanzar el objetivo de la OTAN de gastar el 2% del PIB en defensa por primera vez desde finales de los años 80.