

La Canciller del Reino Unido, Rachel Reeves, ha sido cuestionada por extender la congelación de los umbrales del impuesto sobre la renta y del Seguro Nacional, medida que según expertos rompe una promesa electoral del Partido Laborista de no aumentar impuestos a los trabajadores.
Durante una conferencia de prensa posterior a la presentación del Presupuesto, la Canciller Rachel Reeves fue interrogada sobre su decisión de extender las congelaciones a los umbrales del impuesto sobre la renta y del Seguro Nacional, una medida que generará más ingresos para el gobierno británico.
Cuando se le preguntó si esto rompía una promesa del manifiesto laborista de no aumentar los impuestos a los trabajadores, Reeves lo negó, afirmando: "Si lees el manifiesto, somos muy claros - hablamos de las tasas del impuesto sobre la renta, del Seguro Nacional y del IVA", según informa BBC Verify.
Sin embargo, según la investigación de BBC Verify, esto no coincide con lo que realmente decía el manifiesto. El documento electoral del Partido Laborista de 2024 prometía específicamente que "no aumentaremos los impuestos a los trabajadores, por eso no aumentaremos el Seguro Nacional, las tasas básica, superior o adicional del impuesto sobre la renta, ni el IVA".
El manifiesto especificaba que no se aumentarían las tasas del impuesto sobre la renta, pero respecto al Seguro Nacional, simplemente prometía que no habría ningún aumento, sin hacer distinciones entre tasas y umbrales.
La congelación de los umbrales tanto en el impuesto sobre la renta como en el Seguro Nacional significa que se recaudará más dinero, con una estimación de 8 mil millones de libras esterlinas para 2029-30, según los datos citados por BBC Verify.
Helen Miller, del Instituto de Estudios Fiscales (IFS), ha declarado que esta medida "rompería la letra del manifiesto que decía que no habría aumento en el Seguro Nacional".
Esta controversia se produce en un momento delicado para el gobierno laborista, que llegó al poder con promesas claras sobre no aumentar la carga fiscal a los trabajadores británicos. La extensión de las congelaciones de los umbrales impositivos, aunque técnicamente no modifica las tasas, tiene el efecto práctico de aumentar la recaudación fiscal a medida que los salarios suben con la inflación, llevando a más contribuyentes a pagar impuestos más altos, un fenómeno conocido como "arrastre fiscal".