Un avión de combate F-16 rumano desplegado en misión de la OTAN derribó un dron sobre territorio estonio el martes 19 de mayo de 2026, en un incidente que Estonia sospecha involucra un proyectil ucraniano desviado por interferencia electrónica rusa. Ucrania acusó a Rusia de redirigir deliberadamente sus drones lanzados contra objetivos militares rusos, mientras Moscú no ha comentado sobre esta última incursión en espacio aéreo de países bálticos miembros de la OTAN.