El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha intensificado la presión sobre los países centroamericanos en la lucha contra el narcotráfico, obligando a la región a adaptarse a una nueva estrategia de seguridad.
El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha intensificado la presión sobre los países centroamericanos en la lucha contra el narcotráfico, obligando a la región a adaptarse a una nueva estrategia de seguridad.