La explosión de la demanda energética de los centros de datos de inteligencia artificial está forzando a Estados Unidos a revertir sus compromisos climáticos y recurrir masivamente al gas natural y al carbón, según análisis de la industria. La red eléctrica más grande del país canceló o pospuso el cierre del 60% de sus plantas de combustibles fósiles en 2025, mientras empresas que prometieron transiciones a energías renovables ahora planifican inversiones multimillonarias en gas hasta 2039.