Los centros de datos, instalaciones que procesan y almacenan la información que circula por internet, se han transformado en infraestructura crítica para la seguridad nacional y objetivos estratégicos en conflictos militares, mientras enfrentan creciente oposición local por su consumo energético y escasa generación de empleo. Alemania publicó en marzo de 2026 una estrategia nacional para duplicar su capacidad de centros de datos para 2030 y reducir dependencia de proveedores no europeos, según informó DW.