Tres meses después de que Donald Trump ordenara la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, el chavismo venezolano permanece en el poder bajo la presidencia de Delcy Rodríguez, quien ha ejecutado una profunda reorganización del régimen que incluye la destitución del 40% del gabinete y el desplazamiento del círculo cercano al expresidente, ahora encarcelado en Nueva York. El movimiento sobrevive no por su proclamada unidad ideológica, sino por un pragmatismo de supervivencia que mantiene alineados a sectores militares, políticos y la base fanática, mientras Venezuela opera bajo intervención estadounidense.