Este domingo 26 de abril se cumplen 40 años del accidente nuclear de Chernóbil en Ucrania, el más grave de la historia, que ocurrió a la 1:23 de la madrugada hora local de 1986 cuando el reactor número 4 de la planta sufrió una fusión catastrófica. El desastre causó decenas de víctimas inmediatas, obligó a evacuar a más de 90.000 personas en un radio de 30 kilómetros y dispersó radiación por todo el hemisferio norte, según la Sociedad Nuclear Estadounidense. Cuatro décadas después, mientras continúan las labores de descontaminación complicadas por la guerra entre Rusia y Ucrania, el legado de Chernóbil permanece como referencia clave en el debate sobre la energía nuclear.