El gobierno del presidente ultraderechista José Antonio Kast en Chile expulsó este jueves a 40 migrantes irregulares en un vuelo de la Fuerza Aérea chilena que hizo escalas en Bolivia y Ecuador antes de llegar a Colombia, donde desembarcaron 19 colombianos poco después de las 20:00 horas, según confirmó El País. Los deportados tenían órdenes de expulsión por delitos como robos, tráfico de drogas y porte ilegal de armas, o por haber ingresado al país de manera irregular, una falta administrativa que también conlleva expulsión.
El gobierno chileno ha anunciado que este es el primero de muchos vuelos de deportación previstos, en el marco de una campaña antiinmigratoria que busca expulsar a más de 44.000 personas que, según cifras del Ejecutivo chileno, "están listas" para ser devueltas a sus países de origen.
Kast, quien asumió la presidencia de Chile hace poco más de un mes, declaró el miércoles en su primer mensaje a la nación que junto a los vuelos iniciarán una expulsión terrestre para "sacar de manera continua a todos aquellos inmigrantes irregulares que no deben continuar" en Chile, según reportó El País.
La gran mayoría de los migrantes irregulares en Chile es de origen venezolano, representando un 65% del total de extranjeros con órdenes de deportación, según las cifras del gobierno chileno. Sin embargo, su expulsión será más compleja que la realizada este jueves debido a que Santiago y Caracas tienen congeladas las relaciones consulares.
El gobierno de Kast estudia "abrir un camino" para "expulsar por la vía aérea de manera más expedita a ciudadanos de Venezuela", según informó El País. Aún se desconoce si Colombia puede servir de puente para esta campaña por cercanía, como lo hace Panamá con los migrantes de terceros países que son sacados a la fuerza de Estados Unidos.
El presidente colombiano Gustavo Petro, quien ha sido muy crítico con las deportaciones ordenadas por Donald Trump al punto de rozar una grave crisis diplomática y sanciones comerciales a inicios de 2025, se ha mantenido en silencio sobre las expulsiones que inicia Kast, según reportó El País.
En un Consejo de Ministros a finales del año pasado, pocos días después del triunfo del ultraderechista, Petro pidió a los colombianos que viven en Chile que vuelvan porque "los cambios políticos de allá van a coger a la colombianidad como enemigos, porque montaron sus votos sobre destruir las familias migrantes", según declaraciones recogidas por El País. "Entonces prevengamos: no nos quedemos allá que van a vivir peor, en Colombia hoy se vive mejor", manifestó entonces.
La Cancillería colombiana, que en horas de la mañana confirmó a El País que el vuelo aterrizaba en horas de la noche, indicó que "no tenía información oficial del tema" cuando el avión de la Fuerza Aérea chilena ya se encontraba a unos 20 minutos de la capital colombiana, según la web de rastreos aéreos FlightRadar.
Aunque los recién llegados han sido acusados de delitos o de infracciones administrativas en Chile, no se espera que sean detenidos tras llegar a Colombia, según informó El País. Un funcionario de Migración Colombia dijo al medio que si tienen un historial limpio en el país, no hay bases para un arresto. "Es improbable que Chile emita una circular de Interpol por estos delitos y, en todo caso, debe ser con el debido proceso y la presunción de inocencia. Si algo ha procurado este Gobierno es el respeto al migrante", indicó el funcionario.
El gobierno chileno anunció que la frecuencia de los vuelos y el número de expulsados aumentará en las próximas semanas, pero no detalló con qué frecuencia, según reportó El País. El subsecretario del Interior chileno afirmó esta mañana en una rueda de prensa que "por razones de seguridad" no puede "anunciar la programación de cuáles son los vuelos".
La política migratoria de Kast marca un giro significativo en Chile y se suma a una tendencia regional de endurecimiento de las políticas migratorias, en un contexto donde millones de venezolanos han abandonado su país en los últimos años debido a la crisis económica y política. La expulsión de migrantes irregulares plantea interrogantes sobre el futuro de las relaciones diplomáticas en la región y el tratamiento de la crisis migratoria venezolana, que afecta a múltiples países latinoamericanos.