El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, concluyó el domingo una gira de cinco días por Camboya, Tailandia y Myanmar, presentando a Pekín como un socio estable en una región sacudida por la guerra en Irán, tensiones comerciales y crecientes dudas sobre la confiabilidad de Estados Unidos. Según la encuesta Estado del Sudeste Asiático 2026 del Instituto ISEAS-Yusof Ishak, el 52% de los encuestados ahora se alinearía con China si tuvieran que elegir entre ambas potencias, superando por primera vez desde 2024 a quienes favorecen a Estados Unidos.