Una instalación de reciclaje en el condado de Gaoping, provincia de Shanxi, comenzó a transformar desechos tóxicos de la minería del carbón en materiales de construcción, produciendo 1.000 toneladas diarias de arena, grava y ladrillos sin cocción a partir de gangue de carbón, según reportó el South China Morning Post. La planta busca abordar el problema de los 7.000 millones de toneladas de residuos mineros acumulados en China, de los cuales menos del 60 por ciento ha sido reutilizado hasta ahora.