Investigadores de la Academia China de Ciencias lograron detener completamente la fuga térmica en una batería de iones de sodio a nivel de amperio-hora, según un estudio publicado en Nature Energy el 6 de abril. La celda resistió temperaturas de hasta 300°C sin producir humo, fuego o explosión, marcando un avance significativo en la seguridad de sistemas de almacenamiento energético.