

Investigadores de la Universidad de Xidian en China están desarrollando tecnologías para capturar energía solar en el espacio y transmitirla de forma inalámbrica a la Tierra, según reportó el South China Morning Post. El proyecto, denominado Zhuri o "persiguiendo el sol", busca construir sistemas capaces de enviar energía desde órbita geoestacionaria a más de 36.000 kilómetros de distancia, con el objetivo de abordar la crisis energética terrestre mediante una fuente de energía limpia y continua.
En el campus universitario de Xi'an, provincia de Shaanxi, el profesor asociado Fan Guanheng y su equipo han demostrado componentes clave para este nuevo enfoque de energía solar espacial, según informó el South China Morning Post.
El sistema utiliza un espejo en forma de cúpula de 4,8 metros suspendido desde una torre de 75 metros que concentra la luz solar en paneles solares. La electricidad generada se convierte en microondas y se transmite a lo largo de 100 metros hasta una rectena, dispositivo que convierte las ondas de vuelta en energía utilizable.
Pruebas recientes lograron transmisión a nivel de kilovatios y demostraron que el sistema podría dirigir energía a múltiples objetivos en movimiento simultáneamente, según un panel de expertos que revisó el proyecto el mes pasado.
El equipo de la Universidad de Xidian también está experimentando con lentes de Fresnel de entre 2 y 7 metros de ancho, que enfocan la luz de manera eficiente con menos material mientras utilizan fluidos de enfriamiento para gestionar el calor.
En entrevista con el South China Morning Post, Fan explicó el proceso en tres etapas: concentración de luz, conversión y transmisión de microondas, y rectificación. Los investigadores realizaron sus pruebas durante las horas de máxima luz solar entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde.
Ventajas sobre instalaciones terrestres
La energía solar espacial ofrece ventajas significativas sobre las instalaciones terrestres. La densidad de energía solar en órbita puede alcanzar seis veces la de la superficie terrestre, sin verse afectada por ciclos nocturnos, condiciones climáticas o interferencia atmosférica.
"Por eso la energía solar espacial es una salida potencial a la crisis energética en la Tierra", dijo Fan, según el South China Morning Post.
El proyecto está liderado por Duan Baoyan, ingeniero electromecánico pionero y ex presidente de la Universidad de Xidian. Duan, quien se inspiró para iniciar este trabajo en 2012 por el concepto SPS-ALPHA de la NASA sobre matrices satelitales modulares, visualiza sistemas a gran escala. Una estación de un gigavatio, suficiente para una ciudad de tamaño medio, requeriría espejos que abarquen cientos de metros.
Sin embargo, persisten desafíos como abordar la capacidad de despliegue de estructuras plegables o autoensamblables, lograr orientación precisa de microondas y garantizar la seguridad del haz para aeronaves y el medio ambiente.
El nuevo diseño de Xidian utiliza unidades modulares volando en formación en lugar de una única estructura masiva, mejorando la resiliencia y el mantenimiento.
Competencia internacional y aplicaciones futuras
Los esfuerzos de China la colocan entre los líderes en el campo, junto con Estados Unidos y Japón, según el reporte.
Mientras que el despliegue orbital sigue siendo el objetivo a largo plazo, las aplicaciones a corto plazo incluyen carga inalámbrica de satélites en órbita o alimentación de bases lunares desde la órbita o la superficie de la Luna.
Para el equipo, la siguiente prioridad es asegurar financiamiento para experimentos orbitales. Si tiene éxito, la tecnología podría proporcionar energía limpia continua de alta eficiencia, transformando el suministro energético global, según los investigadores.