China ha casi duplicado su flota nuclear desde 2016, alcanzando cerca de 60 gigavatios de capacidad total, mientras Estados Unidos completó únicamente dos reactores en el mismo período, según MIT Technology Review. El gigante asiático apuesta por reactores grandes a escala de gigavatios, construyéndolos en un promedio de cinco a siete años frente a los nueve años de la media global, y está en camino de superar a Estados Unidos y la Unión Europea en capacidad nuclear instalada para 2030.