Desde el 1 de mayo de 2026, China otorga acceso libre de aranceles a productos de los 53 países africanos con los que mantiene relaciones diplomáticas, convirtiéndose en la primera gran economía en hacerlo de manera unilateral. Sin embargo, según economistas y funcionarios, la medida favorece principalmente a naciones con infraestructura exportadora desarrollada como Kenia, Sudáfrica y Ghana, mientras que países menos desarrollados enfrentan obstáculos logísticos que limitan su capacidad de aprovechar la política.