China se posiciona a la vanguardia mundial en la aplicación clínica de interfaces cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés) tras la aprobación en marzo de 2026 del primer dispositivo médico invasivo de este tipo a nivel global, desarrollado por Neuracle Medical Technology, según reportó la Administración Nacional de Productos Médicos de China (NMPA). El país asiático combina avances tecnológicos con políticas de accesibilidad: las autoridades sanitarias han establecido precios regulados entre 6.000 y 6.600 yuanes (830 a 920 dólares) por implantación invasiva, mientras la inversión sectorial alcanzó 3.800 millones de yuanes (551 millones de dólares) en los primeros tres meses de 2026, superando ampliamente los 1.450 millones de yuanes (212 millones de dólares) de todo 2025.