Un equipo de investigación chino anunció un avance significativo en el programa de detección espacial de ondas gravitacionales denominado Taiji, según informó el Instituto de Mecánica de la Academia China de Ciencias. El equipo desarrolló un banco óptico interferométrico de función completa con precisión a nivel de picómetros, capaz de detectar variaciones equivalentes a una diezmilésima parte del diámetro de un cabello humano.