

El portaaviones Fujian, el más avanzado de China, ha logrado lanzar con éxito aviones de combate J-15T, cazas furtivos J-35 y aeronaves de alerta temprana KJ-600 mediante su sistema de catapulta electromagnética, según informó el gobierno chino el 22 de septiembre de 2025. Este hito tecnológico convierte al Fujian en el segundo portaaviones del mundo, después del USS Gerald R. Ford estadounidense, en utilizar esta avanzada tecnología.
La Armada del Ejército Popular de Liberación (PLAN) de China ha alcanzado un importante avance militar al demostrar públicamente el funcionamiento de su sistema de catapulta electromagnética (EMALS) en el portaaviones Fujian, según confirmaron medios estatales chinos el 22 de septiembre.
Las imágenes difundidas muestran la secuencia completa de lanzamiento y recuperación de tres tipos de aeronaves: el caza multirol J-15T, el caza furtivo J-35 y la aeronave de alerta temprana y control aerotransportado KJ-600. Este logro marca un hito significativo, ya que convierte al J-35 en el primer avión de combate furtivo de quinta generación en ser lanzado desde un portaaviones mediante tecnología electromagnética, según informó The Economic Times.
La Armada china anunció que el Fujian ha alcanzado la "capacidad operativa inicial de cubierta completa", estableciendo las bases para la futura integración del grupo aéreo embarcado y el grupo de batalla del portaaviones, según reportó China Daily.
El Fujian, nombrado en honor a la provincia china situada frente a Taiwán, es el tercer portaaviones de China y el primero diseñado y construido íntegramente en el país. Con un desplazamiento estimado entre 80.000 y 85.000 toneladas, representa un salto cualitativo respecto a sus predecesores, el Liaoning y el Shandong, que utilizaban rampas de despegue (sistema STOBAR) en lugar de catapultas.
La principal innovación del Fujian es su sistema de catapulta electromagnética de corriente continua de medio voltaje (MVDC), que según analistas chinos, podría ser más fiable que el sistema de corriente alterna utilizado en el USS Gerald R. Ford de la Marina estadounidense. "El sistema EMALS de Fujian está alimentado por un sistema de energía integrado de corriente continua de medio voltaje, el primero de su tipo para un portaaviones", según indica la información disponible.
El portaaviones, que comenzó sus pruebas de mar en mayo de 2024, se encuentra actualmente en su noveno ensayo marítimo. El 11 de septiembre, la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón confirmó que había sido avistado en aguas al noroeste de las islas Senkaku, dirigiéndose hacia el Estrecho de Taiwán. Posteriormente, el 12 de septiembre, se confirmó que había atravesado el Estrecho de Taiwán y se dirigía hacia el Mar de China Meridional para entrenamiento y pruebas.
Los expertos consideran que la publicación de estas imágenes durante la novena prueba de mar podría indicar que la puesta en servicio del portaaviones es inminente. Según diversas fuentes, se espera que el Fujian sea oficialmente comisionado a finales de 2025.
El ala aérea del Fujian se estima que incluirá al menos 40 aeronaves de ala fija y 12 helicópteros. Entre ellos se encuentran los cazas multirol J-15T compatibles con catapulta, los aviones de guerra electrónica J-15DT, los cazas furtivos J-35, las aeronaves de alerta temprana y control KJ-600, y los helicópteros utilitarios HZ-20.
En 2019, el analista Robert Farley del Colegio de Guerra del Ejército de EE.UU. consideró que el Fujian sería "el portaaviones más grande y avanzado jamás construido fuera de Estados Unidos". Este avance tecnológico representa un paso significativo en las ambiciones navales de China y su capacidad para proyectar poder en la región del Indo-Pacífico.
La construcción del Fujian comenzó a mediados de la década de 2010 en el Astillero Jiangnan, y fue botado el 17 de junio de 2022. Las pruebas de catapulta comenzaron en noviembre de 2023, utilizando inicialmente maquetas de aeronaves.
El desarrollo del Fujian forma parte de la modernización naval de China, que busca equiparar sus capacidades con las de la Marina estadounidense. Con este portaaviones, China demuestra su capacidad para desarrollar tecnologías avanzadas de propulsión naval y operaciones aéreas embarcadas, elementos clave para una marina de aguas azules con proyección global.