La carrera espacial del siglo XXI enfrenta a la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA) contra la NASA estadounidense en una competencia por aterrizar humanos en la Luna y construir bases permanentes. Mientras Estados Unidos planea su regreso tripulado para 2028 con el programa Artemis, China apunta a 2030 con su programa Chang'e, en lo que expertos describen como una maratón que definirá quién domina el espacio profundo y sus recursos durante las próximas décadas.