El sistema de corrientes oceánicas del Atlántico, conocido como AMOC, enfrenta una amenaza de colapso que podría transformar el clima europeo a una velocidad sin precedentes, mientras los programas de monitoreo que permiten rastrear este fenómeno están en riesgo de desfinanciación, según advierten científicos especializados en oceanografía. Europa invierte mil millones de euros anuales en vigilar asteroides con riesgo casi nulo, pero no destina una fracción comparable a monitorear esta amenaza climática real y más inmediata.