Investigadores de la Universidad de Adelaida han desarrollado una tecnología que transforma desechos plásticos en hidrógeno y otros combustibles limpios mediante energía solar, ofreciendo una solución simultánea a la contaminación por plásticos y la necesidad de energías renovables. El proceso, conocido como fotorreformado solar, utiliza fotocatalizadores activados por luz para descomponer plásticos a temperaturas relativamente bajas, produciendo hidrógeno con cero emisiones y otros químicos industriales valiosos.